domingo, 11 de octubre de 2015

Ah...no es para tanto

”ah…no es para tanto”

Unos más, otros menos, pero todos, hemos patrocinado y ayudado a mantener vigente una sociedad en donde la mujer es cosificada y en donde prácticamente es válido, faltarles el respeto.

No me voy a meter en lo obvio. Lógicamente los valores se deben enseñar en la casa y desde ahí, es donde se debe empezar a educar a todos, hombres y mujeres , a respetar y valorar a los demás de manera individual y colectiva. Eso es obvio y no voy a echarme una hablada de eso.

Lo que realmente me indigna, es ver cómo nos rasgamos las vestiduras cuando un hombre vulgar anda grabando a una muchacha en la calle, pero patrocinamos, vemos y hasta consideramos inofensivas otras actitudes peores. Me explico:

LOS CONCURSOS DE BELLEZA.

Me cuesta referirme a este tema sin decir una mala palabra, pero es que no puedo creer que todavía hoy, exista esta estupidez de actividad. No es un evento cultural, es simplemente un desfile de carne y un concurso para ver cuál es el mejor cirujano plast… perdón, el mejor cuerpo. Todos son los mismo. Desde el miss banano, hasta miss Costa Rica, todos son un desfile de carne. La diferencia es que unos tienen más presupuesto que otros. Pero en el fondo, no aportan nada, y lo único que hacen es reforzar estereotipos de belleza y darle material a YouTube para que nos riamos de las tonteras que las pobres muchachas dicen. Un valor positivo que salga de este tipo de actividad, todavía no lo encuentro. Y mucho menos que sea una actividad que dignifique y valore a la mujer. Todavía no he escuchado un argumento que justifique semejante…bueno.

RADIO Y TELEVISION

A finales de los 80 el, increíblemente vigente aun, tigre Tony echó a perder la radio nacional para siempre. Sacó al aire el tristemente célebre programa The morning show en 103, y desde ahí, colocarse frente a un micrófono a decir estupideces, es toda una profesión. Lo peor es que cada vez es más ofensivo lo que se escucha y más los programas que hay en esa misma línea, y nuestros adolescentes son los que están escuchando ese mensaje donde la chota y el irrespeto hacia todos, y hacia las mujeres especialmente, es el pan de todos los días y es, tristemente aceptado y hasta considerado gracioso. He perdido algunos minutos de mi vida, viendo y escuchando a Yiyo y Choché y al otro mae que no sé cómo se llama, pero sé que es colombiano. Es increíble como su único argumento para, según ellos, ser graciosos, es decir idioteces, pachucadas y ofensas. Incluso, en el, gracias a Dios, desaparecido programa de “el noveno piso”, invitaban a celebres modelos de nuestro país para que entraran al estudio y decirle cuanta animalada se les ocurriera. Y si, para muchos era gracioso e inofensivo. Tanto, que ahora resulta que se mudan de canal y van para Teletica a decir sus idioteces.

Y ni que decir de otros espacios como El Chinamo, los programas deportivos donde las mujeres solo sirven para leer lo que ponen en redes sociales, y por supuesto la infaltable oferta de narco novelas donde se magnifica la figura del antihéroe y el delincuente asesino, es el personaje principal.

Capítulo aparte me merece el tristemente y todavía al aire programa de Combate. Por todos criticado y por muchos visto en secreto. Casi no hay nada que rescatar de esa producción, salvo que ahí, no se trata como tontas a las mujeres solamente. También a los hombres. Y además, las pruebas que hacen, fáciles o difíciles, las hacen ambos géneros por igual. Casi estoy seguro que es sin querer, pero es el programa de telebasura, donde hay más equidad de género. A ambos, hombres y mujeres, se les denigra por igual. Yo personalmente, prefiero ver un maratón de Combate, que un programa de Choché. (rechazo!)

Y ni hablar del cómplice silencio con que se trata al tema de la agresión a los hombres. Si, a los hombres también se les agrede. Hay mujeres que usan a sus hijos para sacarles plata. Hay mujeres que golpean hombres. Hay actitudes que son criticadas si los hombres las hacen, pero se justifican si las mujeres las hacen, por ejemplo ir a un bar a ver a un grupo de maes quitarse la ropa, o ir a un parque público al medio día a celebrar el lanzamiento de un calendario de maes semidesnudos, justificando porque “son bomberos y es para una buena causa”.

Podría seguir, porque lamentablemente hay mucho material para hablar del tema, pero el punto acá, es que deberíamos de ver un poco más allá sobre lo que está pasando y desde nuestro cuarto, nuestra casa empezar a tratar de cambiar o al menos evitar actitudes que sigan promoviendo la violencia, de cualquier tipo hacia los demás. No es un asunto de hombres vrs mujeres. Es un tema de respeto y de dejar de ser hipócritas. La violencia muchas veces no empieza con un trago de güaro. Muchas veces empieza con un inofensivo y hasta gracioso programa de radio o televisión que pensamos…”ah…no es para tanto”


Y ya…